La prevención de riesgos laborales en la electricidad es aquella que podemos definir como la posibilidad de contacto que puede sufrir el trabajador con la corriente eléctrica.

Los dos tipos de contactos que se pueden dar son el contacto directo  y el contacto indirecto.


Contacto directo: aquel que se produce con alguna parte activa de la instalación, circulando la electricidad directamente por la persona.

Contacto indirecto: aquel que se produce por derivación debido a algún fallo de la instalación, desviándose la corriente eléctrica por alguna parte metálica y que circula a través del trabajador.


Para la prevención de riesgos laborales en la electricidad, la Ley 31/95 PRL desarrolla el Real Decreto 614/2001 de 8 de junio sobre disposiciones mínimas para la protección de la salud y seguridad de los trabajadores frente al riesgo eléctrico.

Por eso, el empresario debe aportar las medidas necesarias para que en los lugares de trabajo no se deriven riesgos para la salud y seguridad de los trabajadores o, si ello no fuera posible, para que los riesgos se reduzcan lo máximo posible.

A efectos de prevención de riesgos laborales en la electricidad:

 

  • Las características, forma de utilización y mantenimiento de las instalaciones eléctricas de los lugares de trabajo deberán cumplir lo establecido en el artículo 3 de este Real Decreto y, en particular, las disposiciones a que se hace referencia en el apartado 4 del mismo.
  • Las técnicas y procedimientos para trabajar en las instalaciones eléctricas, o en sus proximidades, deberán cumplir lo dispuesto en el artículo 4 de este Real Decreto.

Toda instalación eléctrica de forma obligatoria debe estar reglamentada según el Real Decreto 842/2002, de 2 de agosto por el que se aprueba el Reglamento electrotécnico para Baja Tensión.

Electricista

Además, el empresario deberá garantizar formación e información adecuada sobre el riesgo eléctrico, así como las medidas preventivas y protección al trabajador como exige la Ley 31/95.

¡Recordemos! Hay que tener claro que cuando se trabaja con electricidad, es necesario cumplir con 5 reglas para trabajar con máxima seguridad:

  1. Cortar todas las fuentes de tensión.
  2. Bloquear los aparatos de corte.
  3. Verificar la ausencia de tensión.
  4. Poner a tierra y en cortocircuito todas las posibles fuentes de tensión.
  5. Delimitar y señalizar la zona de trabajo.

 

Vía El Sol Digital