¿No sabes cómo afrontar situaciones de estrés en el trabajo?

Una de las situaciones, cada vez más habituales, que se da en el trabajo es el estrés. Surge por la concurrencia de distintas situaciones que acaban afectando tanto a la salud mental como a la física. Algunas de las causas pueden ser relacionadas con expectativas económicas, presión por parte del empresario, mobbing o acoso laboral, actividades que conllevan una gran responsabilidad, conflictos entre los empleados o empresarios, carga excesiva de trabajo, jornadas excesivas, relaciones laborales con el equipo de trabajo, etc.

Estos aspectos pueden llegar a alterar el estado emocional de los empleados, haciendo que no puedan gestionarlos. Es muy importante que seamos capaces de mantener nuestras emociones dentro de unos límites adaptativos, sin llegar a perder el autocontrol. Esta habilidad va a permitir que las relaciones sociales y laborales se vean favorecidas.

Tener autocontrol permite que, en caso de que la alteración emocional aumente, se dispongan de herramientas y habilidades que permitan reducirla y eliminarla de una manera eficaz, pudiendo así alcanzar un máximo grado de tranquilidad y de calma.

La capacidad de autocontrol es fundamental para promover y mantener buenas relaciones, es una de las competencias que más se valoran en los entornos sociales y en las empresas.

Las formas erróneas de comunicar y actuar nos alteran, mientras las personas emocionalmente equilibradas favorecen, con una comunicación sana y adaptativa, el buen funcionamiento de un equipo de trabajo.

mejorar-el-autocontrol

  • Mantener una actitud positiva que conduzca a un mayor control sobre uno mismo y su estado de ánimo.
  • Tomar consciencia de qué se quiere controlar y conocer los hábitos negativos de uno mismo.
  • Evitar complacer a todo el mundo. Aprender a decir «no» (asertividad)
  • Fomentar la comunicación de los pensamientos y sentimientos
  • Probar el Mindfulness. Esta práctica es actualmente muy utilizada para mejorar el autocontrol y la gestión emocional, especialmente en situaciones de estrés.
  • Aplicar técnicas de respiración.

Si con estas técnicas no es suficiente será necesario, además, incorporar en el día a día nuevos hábitos dirigidos a aumentar el tiempo de descanso y eliminar el sentimiento de culpa por no hacer nada o aumentar los momentos de ocio.

Tanto es así que invertir tiempo en sentirnos bien hará que nuestra salud, mental y física, mejore y con ello, nuestras relaciones en el trabajo.

 

Vía El Sol Digital