La necesidad de consejos para el uso de plaguicidas y biocidas es más que evidente. Su uso en la sociedad modera está muy extendido y es habitual en agricultura, ganadería, jardinería, industria y en los propios hogares. Nos encontramos con parte de la sociedad que los ha satanizado y otra los usa sin control, ignorando su verdadero riesgo de empleo.

Está más que demostrado que un mal uso, desmedido y descontrolado afecta al medio ambiente, a la salud alimentaria, a la fauna, economía y salud de las personas que están cerca de los tratamientos.

No debemos olvidar que el origen de los herbicidas sintéticos, por ejemplo, se remonta a la Segunda Guerra Mundial. En la búsqueda de armas químicas con un fin bélico se descubrió la eficacia de estos productos para eliminar las hierbas, esto nos puede ayudar a pensar que no son productos “acertados” para las personas.  Pero lo cierto es, que si se usan convenientemente y de manera responsable no tienen por qué suponer un riesgo potencial.

En GrupoANP, como empresa de prevención en riesgos laborales, tenemos muy en cuenta el uso de estos productos, ya que son considerados agentes químicos contaminantes por la higiene industrial, al poder causar accidentes por intoxicaciones tanto agudas como crónicas y enfermedades profesionales muy graves.

Higiene Industrial ANP

Para un correcto uso de estos productos necesitamos partir de una buena formación e información de las personas que lo van a emplear. En uso doméstico o no profesional bastaría con leer y aplicar los consejos del fabricante que se indican en las extensas etiquetas de los envases.

Sin embargo, para un uso profesional es más completo, porque existen carnés obligatorios para su manejo. En Andalucía, tanto para usar plaguicidas como biocidas se realizan cursos específicos obligatorios con un examen que hace la Administración en el que se evalúan los conocimientos de las personas que van a manejar y aplicar los productos, con el objetivo de evitar daños al medio ambiente, fauna y personas.

Además, para cada producto se dispone de unas FDS (Fichas de Seguridad) que han de conocerse antes de emplearlo. En ellas aparecen, entre muchos más datos, los riesgos que extraña su uso, las medidas preventivas a adoptar, las dosis permitidas, plazos de seguridad, primeros auxilios y los equipos de protección individual necesarios.

Como consejos para el uso de plaguicidas y biocidas deberíamos:

  1. Conocer el producto, sus riesgos, las condiciones de uso y manejo, además de equipos de protección necesarios. Para ello se ha de leer la etiqueta y Ficha de Seguridad.
  2. Usar productos de la más baja toxicidad posible, empleando presentaciones de productos como gránulos dispersables, tabletas efervescentes o bolsas solubles. Esto se debe a que presentan menor peligro de intoxicación que las presentaciones líquidas o en polvo a la hora de preparar los caldos de tratamiento.
  3. Reducir al máximo los tiempos de exposición, evitando permanecer en lugares tratados y prohibiendo a otras personas que se acerquen a dichas zonas.
  4. Respetar los plazos de seguridad.
  5. No tratar frecuentemente ya que es innecesario.
  6. Respetar las dosis que propone el fabricante en las etiquetas.
  7. Perseguir los consejos de profesionales en la materia como veterinarios, ingenieros técnicos agrícolas y técnicos en Prevención de Riesgos Laborales.

 

Vía: El Sol Digital