Grupo ANP tiene una gran clientela en un sector que constituye uno de los principales motores de nuestra economía, la agricultura, y dentro de este sector queremos hacer mención especial a la PRL en invernaderos.

La producción agrícola en invernaderos.

Podemos encuadrarla dentro de las actividades de alto riesgo. Si contamos todas las fases necesarias desde el inicio del invernadero (construcción, trabajo en alturas, movimiento de tierras, maquinaria) hasta la recolecta final del producto (limpieza y preparación, plantación, poda y deshojado, control de plagas, polinización, recolección) podemos intuir que, desde el punto de vista de la seguridad en general, todos los riesgos laborales estarán presentes en dicho centro de trabajo, hablamos de golpes, caídas, cortes, aplastamientos, atropellos, electrocuciones, manejo de cargas, etc.

Sin embargo, desde Grupo ANP queremos dar una visión general de unos riesgos, comunes a todas las fases, a los que están expuestos estos trabajadores y que deben tener especial mención por su importancia y son aquellos riesgos debidos a las condiciones ambientales dentro del invernadero, es decir, desde una perspectiva de la Higiene Industrial.

Los principales riesgos higiénicos que nos encontramos dentro del invernadero son:

  1. Exposición a temperaturas extremas (calor-frío). Bajo el plástico las condiciones termo-higrométricas son duras, una combinación de altas temperaturas y gran humedad ambiental unido al esfuerzo físico, ropa de trabajo no adecuada y una ventilación escasa proporcionan un riesgo de estrés térmico importante (golpes de calor).
  2. Exposición a rayos ultravioletas. En ciertas épocas del año la exposición permanente de los trabajadores a los rayos solares puede generar quemaduras en la piel que desencadenen melanomas (cáncer de piel) y a largo plazo en un envejecimiento prematuro, por tanto, debemos tomar conciencia en llevar la ropa adecuada, usar cremas protectoras y reducir su exposición evitando las horas de mayor intensidad solar.
  3. Exposición sustancias químicas (plaguicidas). En los cultivos de invernadero se maneja gran cantidad de sustancias químicas peligrosas que llegan a generar intoxicaciones graves incluso mortales y otras dolencias menos visibles como cefaleas, anorexia, nerviosismo, insomnio, alteraciones digestivas, prurito, alteraciones respiratorias y de las mucosas, alteraciones de la visión, etc.
  4. Exposición agentes biológicos. Los residuos orgánicos (estiércol, aguas residuales) están presentes en los invernaderos y pueden contener agentes biológicos nocivos para los trabajadores. También debemos considerar las picaduras de insectos (especialmente los polinizadores, abejorros) o la posible exposición a otros agentes biológicos, dadas las condiciones de temperatura y humedad (bacterias como la listeria, legionella, etc) comrpobar la calidad de las aguas de consumo humano y para plantas.
  5. Exposición a ruido y vibraciones. Uso de equipo, herramientas y maquinaria (compresores, tractores, carretillas). Una buena gestión de todos estos riesgos higiénicos por parte del empresario junto a una concienciación preventiva de los trabajadores reduce/eliminan sus consecuencias. Por tanto, Grupo ANP, a través de sus profesionales en Higiene Industrial, asesora sobre cuáles serían las líneas básicas a seguir:

 

  • Tecnología 
  • Concienciación/Campañas de divulgación/Formación/Información. Concienciar a los agricultores/trabajadores de la importancia de dichos riesgos a través de campañas de divulgación por parte de la administración y servicios de prevención.Formación riesgos laborales/primeros auxilios/procedimientos de actuación/evacuación ante una emergencia.Formación acreditada para los trabajadores aplicadores de productos considerados tóxicos (plaguicidas).

 

Vía El Sol Digital