El pasado día 15 de julio nuestro compañero Juan José Granados Jiménez nos habló en profundidad sobre “Vigilancia de la salud en las empresas tras el confinamiento” en la revista 🔗 El Sol Digital   🗨️

¿Ha cambiado la vigilancia de la salud tras la pandemia?

JJ- Sí, evidentemente la gestión de la vigilancia de la salud tras la pandemia que hemos vivido ha cambiado de manera sustancial. Tras un primer mes en el que la actividad se vio paralizada casi en su totalidad, en cuanto a la realización de reconocimientos médicos, los cuales quedaron limitados únicamente a la realización de aquellos que eran urgentes de los sectores esenciales, progresivamente se ha ido recuperando la actividad con las limitaciones propias producidas en la gestión de los reconocimientos médicos tras la pandemia.

Esa parada de actividad se produjo en cuanto a la vigilancia de la salud individual, no así en cuanto a la vigilancia de la salud colectiva, aumentando en este caso la gestión con las distintas empresas en relación a consultas sobre el virus, gestiones con la inspección de salud, con epidemiología, etc.

¿Cuáles serían esos cambios?

JJ- Los cambios que se han producido en cuanto a la realización de los reconocimientos médicos han venido motivados principalmente por el mantenimiento de las medidas higiénico sanitarias indicadas por el Ministerio de Sanidad en cuanto a distanciamiento social, limitación de aforo, limpieza de instalaciones, uso de mascarilla, etc…

La implantación de estas medidas ha hecho que las agendas diarias de citación, se hayan visto reducidas aumentando el tiempo entre cada reconocimiento médico, por tanto se dificulta el trabajo, para dar cobertura con la misma celeridad anterior a nuestros clientes.

Otro aspecto que ha cambiado es la realización de Unidades Móviles a las empresas, las cuales de momento, aunque no exista una prohibición expresa de su uso, entendemos que no es lo más conveniente dada sus reducidas dimensiones, que hacen que sea difícil mantener algunas de las medidas como el distanciamiento social.

Por otra parte, como he indicado antes, desde que se declaró el estado de alarma, los profesionales sanitarios de los servicios de prevención han asumido unas competencias que inicialmente no eran suyas en cuanto a la colaboración con la inspección médica y los servicios de epidemiologia de las distintas comunidades para la gestión de las bajas de los trabajadores más vulnerables, el estudio de los casos posibles o confirmados de contagio por el virus SARS-Cov 2, así como el estudio de los contactos estrechos en los casos de los positivos, lo que, evidentemente, ha cambiado la forma de trabajar internamente en el departamento de vigilancia de la salud.

¿Hay medidas que se han implantado para quedarse?

JJ- Sí, hay medidas que se han implantado y creo que van a quedarse durante bastante tiempo sobre todo por la incertidumbre existente en cuanto a la evolución de la pandemia y los posibles rebrotes que puedan producirse, tales como la limitación de aforos, la ampliación del tiempo de dedicación a cada trabajador, limpieza específica, etc.

¿Cómo están reaccionando los trabajadores y los empresarios?

JJ- Los trabajadores y los empresarios en general están reaccionando bastante bien, aunque evidentemente las urgencias que se producen cuando las empresas van recuperando su actividad y en muchas ocasiones con menos personal que antes de la pandemia hace que puntualmente se produzcan situaciones quizás menos comprensivas.

¿En vigilancia de la salud qué sectores son más problemáticos?

JJ- El sector de la construcción quizás es el sector que podríamos considerar más problemático, pero solo en lo referido al tema de la exigencia en cuanto a los tiempos de respuesta para obtener las citas o los resultados, ya que tras la situación generada por el estado de alarma donde se prorrogó la validez de las aptitudes, y la propia reducción de actividad producida en este sector durante ese periodo, no generaba esa necesidad, la cual se ha visto recuperada desde el mes de junio (afortunadamente, para todos), ya que las contratistas principales tienen que cumplir con su deber de control de las diferentes empresas participantes, en especial en cuanto a vigilancia de la salud se refiere.

El sector de hostelería, con la llegada del verano y la reactivación del turismo, aunque mas lento que en años anteriores, también genera unas necesidades más especiales que en otras ocasiones.

Para el resto de sectores, las exigencias son similares, aunque depende un poco del tipo de empresa y su actividad particular.

No obstantes, las medidas implantadas por la inspección de trabajo con campañas específicas de control del cumplimiento de las medidas post-Covid, hacen que tengamos que prestar la misma atención a todos los sectores, en nuestra labor de asesoramiento como Servicio de Prevención para la implantación de las mismas.

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