Y tu, ¿usas tu teléfono móvil de manera inteligente o, por el contrario, no puedes separarte de él ni un solo momento?

Vivimos inmersos en la era digital y con ello nuestra relación con los teléfonos móviles puede convertirse en una relación nociva. Cada vez van apareciendo más términos relacionados con los dispositivos como nomofobia, phubbing, desorden del sueño, síndrome del pulgar etc.…

La nomofobia consiste en el miedo irracional que sienten al no disponer de su teléfono móvil, bien porque se lo han dejado en casa, se les ha gastado la batería, están fuera de cobertura, se lo han robado o simplemente se les ha estropeado.

Aunque no está considerada todavía como una patología o trastorno del comportamiento, lo cierto es que es consecuencia de una adicción, de un uso desmedido del teléfono inteligente, generalmente para todo menos para hablar. Lo más curioso es que esta dependencia lleva a un asilamiento social, ya que la relación con el exterior se hace a través de WhatsApp, redes sociales, juegos online etc.….

Nomofobia: Síntomas

  • Mira constantemente su móvil para ver si ha recibido algún mensaje.
  • Roba horas al sueño para sumergirse en las redes sociales
  • Busca sólo sitios con cobertura
  • Intenta mantener siempre encendido su teléfono móvil

Phubbing

Prevenir y hacer uso del teléfono de manera inteligente es muy importante.

Quizás alguien te ha dicho alguna vez que no le estás prestando la suficiente atención por estar atento a toda la información que nuestro móvil nos ofrece. Si es así, a esa persona le estás haciendo phubbing, término nombrado anteriormente que quizás no conocíamos, pero cada vez más frecuente en las relaciones personales.

Otra patología que puede aparecer por el uso incorrecto del móvil, es el desorden del sueño. El uso del teléfono por la noche, afecta al descanso y dificulta la conciliación del sueño.

Las pantallas LED, LCD o TFT incorporadas en las tabletas y teléfonos móviles suelen producir una estimulación en el cerebro que altera significativamente los ciclos del sueño, llegando incluso a provocar insomnio.

A parte de todo lo mencionado anteriormente, el teléfono móvil puede producirnos

  • Diferentes patologías osteomusculares debidas a posturas forzadas o movimientos repetitivos como el síndrome de la contractura del cuello.
  • Nuestros pulgares también pueden sufrir sobrecarga debido a los movimientos repetitivos a la hora de escribir en el teléfono durante largos periodos de tiempo.

Estos dolores y sobrecargas en pulgares y tendones anexos, cada vez son diagnosticados en edades más tempranas por el abuso de los citados teléfonos.

En conclusión, deberíamos de mantenernos alerta y detectar estos trastornos que pueden generarnos las nuevas tecnologías para hacer un uso racional y no patológico. Si lo detectas, no dudes en pedir ayuda a los profesionales cada vez más experimentados en combatir estos trastornos.

Y tu, ¿crees que usas el teléfono de manera inteligente?

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Vía El Sol Digital